viernes, marzo 24, 2006

RELATO EN LA PARED.



- No se da cuenta que la pared le está hablando, óigala, le está gritando...
Así repetía una y otra vez el joven dieciochoañero al policía que lo llevaba arrastrado por el cuello, con la evidencia de tarros de pintura aerosol y la narración ocular de los hechos en su cabeza.
- Usté n’uentiende- le decía al otro policía que los esperaba en el carro patrulla fumando, entre aburrido y somnoliento.
Juntos desaparecieron en la oscuridad de la noche.

El sol tempranero alumbró la pared blanca que no cesaba de gritar a los que pasaban a su lado, con voces de colores :
- Simplemente, te amo.
- No me gusta este país donde la sencillez más que una virtud es un defecto.
- Apaga tu cerebro, enciende tu televisor
- Ojo, nos están USAndo.
Y un montón de cosas que mejor sería ir a escuchar.

HISTORIA SIN NOMBRE














Algunas veces me encuentro historias maravillosas en las paredes...

No tenía arte, ni tampoco parte su oficio siempre fue el de los que no saben hacer nada. Perteneció desde siempre al grupo de los que no tienen opinión, es decir a esos que la prensa titula como de opinión no especializada. Hasta ahora sigue siendo estrictamente no profesional, es decir especialista en nada.
Escuchaba por las mañanas lo que la gente comentaba en el mercado, en los parques y las paradas de los autobuses. Por las tardes se dedicaba a soñar. Por las noches se expresaba en la oscuridad de las sombras sobre los muros grises o blancos.
Escribió lo que los demás apenas decían, protestó lo que los otros apenas pensaron. Hizo propias las suplicas de la gente y desapareció donde más palpitaba su corazón, en la oscuridad de la noche con un grafiti a medio terminar. Las protestas, las quejas y las frases de amor de la gente se perdieron y los muros de la ciudad se quedaron vacíos. Poco a poco la lluvia y el tiempo fueron borrando sus textos de las paredes y las protestas y los corazones se quedaron sin su expresión pública.Una tarde, venciendo la sombra forzada, reapareció tímidamente con su corazón clavado a la pared de concreto, como pidiendo perdón por la ausencia tan larga.

lunes, marzo 20, 2006

"cada paso crea una huella y cada huella es una historia..."

TAXONOMIA.

(recordando a Julio Cortázar)
Un señor alto y con barba clasificó según su antojo a toda la gente que conoció. Es decir, tomó la tabla (invento suyo) de medir y de acomodar y taxonomizó a todos los que conoció y a los que habría de conocer y aún a los que nunca conoció. Fue tal su acierto que a unos los vio malhumorados y "triunfadores". A otros tristes y melancólicos y también pudo, según su clasificación, ubicar a los alegres y despreocupados.
Todo salió tan bien que aún después de mucho tiempo, cuando el señor murió, ninguno de los clasificados se atreve a salirse de la clasificación.

AMULETO DE LA HISTORIA DE UN PUEBLO.



Nunca fue más tranquilo San Juan del Monte que en los días en que los amantes se paseaban por los rincones más públicos y los más escondidos del pueblo.
A decir verdad, Esteban y Yolanda eran de esos amores que arrastran con su felicidad a todos los que se cruzan con ellos en el camino.
San Juan del Monte no era posible sin ellos. Eran el símbolo del pueblo. Más aun, en poco tiempo eran como su santo y seña.
Los habitantes encontraban aquella unión tan natural que nunca consideraron la posibilidad de que la maldad los pudiera rodear. Otras parejas eran censurables, pero Esteban y Yolanda jamás.
Los visitantes de San Juan del Monte sentían gran pasión al verlos tan juntos, tan uno solo, que cuando visitaban el pueblo lo primero que hacían era preguntar era por los amantes y la respuesta era casi siempre la misma: bajo los cipreses.
Una mañana Esteban no amaneció en el pueblo, simplemente desapareció en la noche fría de la montaña. Yolanda palideció lentamente dentro de las paredes de su casa y nunca más volvió a ver el sol. El pueblo sigue ahí metido entre las montañas y su gente no recuerda ya a los amantes, excepto una vieja mujer que oculta en su casa espera revivir algún día su propia historia.
Cotidiano de fiesta de pueblo en San José de la Montaña. Heredia.