COTIDIANO INCONCLUSO
Delgado y bajito rebuscaba la vida bajo las rallas grises que suponían los restos de alguna frondosa cabellera.
Muchas veces le habían robado lo poquísimo que poseía y tres lo habían asaltado en lo que iba del año.
Mínimo hombre, arrastraba un pensamiento que le brotaba desde su sonrisa plena: somos más las buenas gentes que las malas. Si hiciéramos tanto bien con la fuerza que ellos el mal, si lo gritáramos con la misma valentía que ellos, si al menos tuviéramos ese tipo de atrevimiento…al menos tuviéramos ese tipo de atrevimiento…
Muchas veces le habían robado lo poquísimo que poseía y tres lo habían asaltado en lo que iba del año.
Mínimo hombre, arrastraba un pensamiento que le brotaba desde su sonrisa plena: somos más las buenas gentes que las malas. Si hiciéramos tanto bien con la fuerza que ellos el mal, si lo gritáramos con la misma valentía que ellos, si al menos tuviéramos ese tipo de atrevimiento…al menos tuviéramos ese tipo de atrevimiento…

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